Con el pseudónimo de Ellis Bell, Emily Brontë publicó en 1847 la que se habría de convertir en una novela de referencia de la literatura romántica inglesa: Wuthering Heights (Cumbres borrascosas).
Con el trasfondo de la historia familiar de los Earnshaw y los Linton, la obra narra la vida de dos generaciones que se cruzan en el amor infortunado del protagonista Heathcliff por su compañera de infancia Catherine Earnshaw.
En escenarios exóticos, y entre exaltaciones poéticas, la historia de amor trágico crece hasta conseguir momentos de gran lirismo en los que se mezclan la pasión con la muerte y el arrepentimiento con la venganza. Las fuerzas de la naturaleza, el paisaje de las landas, el misterio de la casa de las colinas y la narración de la sirvienta Nellie Deans se convierten en el trasunto romántico de los pálpitos amorosos.
Mi amor por Linton es como el follaje de los bosques; el tiempo lo cambiará, bien lo sé, como el invierno cambia los árboles. Mi amor por Heathcliff es como la roca viva eterna sobre la que se levanta todo; no produce gran deleite visible, pero es necesaria.